Entrevistas

EL ESCRITOR BERNARDO ATXAGA

Aunque el lema de Bernardo Atxaga, según dice el propio autor, es: “Para contestar a una pregunta, si no tienes por lo menos 5 horas, mejor no contestes”, he aquí sus respuestas a mis breves preguntas que él contestó en tan solo 10 minutos pero suenan como parte de su obra escrita. Le agradezco de todo corazón los momentos compartidos en Sofía. Es un privilegio conocer a Bernardo Atxaga (o Joseba Irazu Garmendia), conversar con él resultó tan emotivo, fue casi como hojear a alguno de sus libros.

1/Es interesante que tú eres el autor y a la vez el traductor de tus libros. En DSC_0029ese trabajo de auto-traducción del idioma vasco al idioma español ¿cómo resistes a la tentación de volver a crear?
Primero yo trabajo con mi mujer que es traductora, de forma que en mi casa casi todas las conversaciones son sobre lingüística, sobre palabras, como traducir y no traducir y es imposible no cambiar nada. No hay traducción, hay versión. Es como en música Summertime de Janis Joplin, o Summertime por Doc Watson o Summertime por una orquestra…son versiones de un mismo tema.  Esa es una buena definición de un texto literario, que es el texto labil, el texto que cuando lo tocas, cambia. La idea es que cambias una coma y luego, hm, voy a cambiar esos dos puntos, luego voy a quitar esta línea, esa línea, de forma que cambia el texto. Se trata de hacer dos equivalentes, sencillamente. Pero es el rigor, es casi imposible explicar qué sucede en una la traducción.

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2/¿Еn qué idioma sueñas?
En los sueños no sé si hay misterio, yo creo que no hay gran misterio. Soñamos en la lengua de los protagonistas de nuestro sueño. Es evidente, esta noche pasada he soñado con un amigo del colegio que habla en castellano entonces la lengua ha sido en castellano. Otras veces sueño con mi hija…еlla habla en lengua vasca. Dependen de los protagonistas los sueños.

3/Durante el invierno ¿qué momentos te hacen sentir feliz? 

DSC_0011Durante el invierno…La felicidad en invierno va unida al fuego. Mi madre solía contar algo que es interesante, que cuando eran niñas solían ponerse delante del fuego bajo, el fuego de la chimenea me refiero, y no querían irse a la cama para nada, igual que los niños actuales con la televisión, que quieren dejar de ver la televisión para irse a la cama, ellas de niñas se ponían delante del fuego y, estaban tan bien con las formas de fuego y con todo. Era el gran entretenimiento. Yo creo que de ser posible un invierno feliz sería con un fuego bajo, un poco de coñac, un poco de música y un libro o una conversación.

4/¿Y tienes un plato favorito?
Tengo muchos. Pero me gustan en general los platos humildes, los platos populares que se hacen con una base, con una base de patatas, de arroz o no soy exquisito y ni lo quiero ser.

5/ El destino perfecto es…:
Escribí una vez un poema que empieza diciendo

No hay más patria que la vida cotidiana, que la vida de todos los días.

Es decir la patria verdadera, el lugar donde vivimos todos los días o la mayor parte de nuestros días, de modo que en principio yo solo aspiro a vivir más o menos felizmente en el lugar que me ha tocado vivir. No digo que luego haya excursiones o salidas, pero son excepcionales y yo no hago de mi vida una suma de excepciones, no. Yo, con la vida de todos los días, la vida cotidiana, no necesito mucho más.

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* Respuestas & voz del escritor:

** Si quieres leer más sobre el mundo de Obaba y Bernardo Atxaga: puedes ver este artículo en el diario vasco DEIA.

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